PECADO
3
Estas ahi, en el rincon del recuerdo,
desnuda, desvalida.
A tu lado, las sabanas de esa cama que no te olvida y tanto te desea.
Te veo el cuerpo, que un dia fue invadido de besos marchitos y que ahora clama venganza de anhelos.
Que largas noches de gemidos y latigazos,
de alientos y suspiros,
de placeres abstractos e invisibles.
Tus pechos erguidos y moldeados por mis palmas,
con su corola que huye de la dulce carne de mi lengua.
Tus piernas largas y encogidas, conocedoras de mis dedos y estremecidas de mis caricias, que abiertas fueron puerta del sendero de mi perdicion.
Tu sexo infiel y absorbente,
triangular y humedo,
que goteando lujuria... me dio la espalda hasta el dia siguiente.