
Cae en mí,
como la noche que se hunde en mis efluvios.
Sortea con tu lengua mis deseos, que se pierda entre mis labios,
que pase más allá de donde grita tu clímax en silencio.
Hoy reconociste mi boca y la inundaste de néctares y un trozo de tu piel que brillaba anhelante,
Hoy reconociste mi boca y la inundaste de néctares y un trozo de tu piel que brillaba anhelante,
me hacia guiños a escondidas y yo mordía su esencia,
como cuando dormía.









