Evolucion



De rodillas, ante tus ciénagas, me aislaré de tus mañanas y así no podrás convertirme de nuevo en especie.
Al despertar, he visto la consecuencia de extender mi clímax hasta la balsa que me libra de tu naufragio.
Por ti, he cambiado de piel, he limado mis implantes y me he tendido al sol para imaginarte sin deseos.
Ya no me importan tus silencios, no me excitan tus murmullos, me escaparé hasta la columna que limita en la frontera de tu orgasmo con el viento, para que ya no puedas envolverme de nuevo en tus instintos.

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